Frescas mañanas de Abril, alegrinas y risueñas,
cuando los malvises cantan y cuando el alba clarea,
van llastiendo los teyeros, caminin de la teyera.
Todos los años lo mismo, al llegar la primavera
camino que bien conocen, nuestros mozos de la aldea.

Pasan el puertu Pontón y también el de Payares,
De Bárcena, Piedeconcha, los teyerinos de Llanes.
Y por tierras de León, de Burgos y de Palencia,
de Vizcaya y las Riberas del Arlanzón y Pisuerga,
allá se van nuestros mozos, a trabayar la teyera.
Y cuando llegan al pueblu onde el tajo les espera,
lo primero que visitan, ¡la casa la tabernera!.

Pasan la noche cantando, y bebiendo de primera,
y pe la mañana tempranu se van a “parar” la era.
Ya que empieza la faena que dura tou el verano;
unos sacan el llagar y otros a cabar el barru.
El pinche cuexe enseguida el puestu de la cocina;
el tendedor el cadobau ya está dispuestu en la era;
el maserista la “marca” y prepara la masera.
Como suele jacer fríu, temprano por la mañana,
se van a cavar el barru, cuando salen de la cama.
Cuando ya cavan un rato, el sol a atizar empieza,
Van a sacar el llagar y el pinche a poner la almuerza.
Después de almorzar arroz o sopas o lo que sea,
se ponen a sobar barru, pa mudalo pa la era.

A las doce los garbanzos, están duros por supuestu,
porque a cocelos el pinche casi que nunca i da tiempu!!!
Acabada la comida, a eso de las cinco y media,
se hace un alto en el trabajo, es la hora de la merienda,
mandan el pinche a por pan, tocino, y de la que venga,
traiga la bota de vino, pa rematar la faena.
Ya después de merendar, enseguida, pa la era,
recoxer el material, hasta la hora de la cena.
Cuando ya es noche cerrada todos se van a cenar,
y enseguida...pa la cama, que tienen que madrugar.
Y así un día y otro día... y semana tras semana....
se les va pasando el tiempo lejos de la tierra amada.

Recuerdan las romerías...que saben fecha por fecha,
cuando cae Sta Marina, el Carmen, S. Pedru, La Madalena ,
la romería de S. Roque con el concursu en la Vega....
y la danza de S. Juan en los jardines de Nueva.

Y allí baju un sol de juebu, sin tener ningún descansu,
trabayando como negros, pasa despaciu el verano.
Por S. Miguel o el Rosario, más o menos e la fecha,
que se despiden del gorre y llasten pa la so tierra.
Bien chupidos de chacurras los pliegues de la cartera...
Que si hay un buen “samartin” pa suavizar la puchera,
pa ir pasando la vida lo menos mal que se pueda.
Y poder ir a las fiestas, aquellas pocas que quedan...
Y regresar guapamente al llau de la so morena,
y echar una cana al aire, el día de la Candelera....
en la fiesta de Loreto y en la Salud de Carreña.
Y con los mozos del valle, amigos de armar quimera,
ninguno pueda decir, de buena o mala manera:
¡que un teyeru estebo gachu, ni achantau,
entre xente de buen tratu, de fulixa y jaranera.
Pedro el del Conceyu.

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